viernes, 16 de diciembre de 2011

212. ROSA


Hace poco me encontré con un titular de los que dan gustico: "Fox llevará al cine un cortometraje español".

Ya es hora de que sean ellos quienes vengan en busca de buenos proyectos y de directores, no como normalmente ocurre, que cortometrajistas consagrados tienen que emigrar porque aquí no les hace caso ni el de los cafeses.

La lástima es que este tipo de noticias sean eso; NOTICIAS, cuando debería ser lo más normal del mundo, que un trabajo de calidad fuera elogiado y premiado en nuestro país, y que luego vinieran los de fuera, arrastrándose a a intentar sacar tajada. Lo mejor y lo peor de todo ésto es que se podría hacer, porque calidad sobra, aunque ignorada por aquellos que promocionan y premian a las amistades, suyas y de sus amigos. Dicho queda.

jueves, 15 de diciembre de 2011

211. UN ENCUENTRO

Una calle, un momento, un saludo pero Él mira hacia otro lado.

Ella advierte su mirada baja, protegida bajo la sombra que le proporciona el casco. Tal vez Él piensa que no le ha reconocido.
No es así, Ella lo tiene bien calado y sabe que a esa misma hora todas las mañanas rueda por el mismo sitio, a las nueve y treinta y cinco, ni un minuto más ni menos. Lo tiene calculado al milímetro y es tan preciso como lo era en la cama, a la hora del desayuno, en la ducha o debajo del agua. No dejaba momento para la improvisación, para esos segundos en los que el azar debe actuar de forma imperante.

Ella es el polo opuesto. Por eso camina en dirección contraria y así fue dictado por la ley del "cada uno por su lado".
                                                                                                                   (Fotografía del autor)

lunes, 12 de diciembre de 2011

210. PRIMER LARGO RODADO CON MOVIL

"El Film fue dirigido por el director Hooman Khalili quien utilizando un Nokia N8 como cámara le adaptó un lente de 35mm para obtener profundidad de campo, un visor pegado a la pantalla con cinta adhesiva y poniendo el armatoste en un trípode".


A ésto me refería en alguna entrada anterior, a la evolución que se vive actualmente respecto al instrumental usado para crear cine. Hace poco tiempo, para producir un largometraje era imprescindible una cámara ultrapesada que necesitaba de complejos aparatos para darle movimiento, además de metros de cinta de elevado coste, y no digamos del revelado.

Ahora este sistema permanecerá para los nostálgicos y para superproducciones que dichos gastos no le suponen apenas esfuerzo. El resto y por suerte tenemos al alcance de la mano el extenso mundillo de lo digital, de la cámara hiperpequeña y de teléfonos que graban películas. De todos modos, no hay color, donde esté la textura que la película inyecta en nuestras vidas, que se quite lo digital.


jueves, 8 de diciembre de 2011

209. EL DOGMA YA NO EXISTE

Hace unos cuantos años escribí un artículo contando de qué iba aquella historia del DOGMA´95, inventada por un grupo de daneses. Aquí lo recuerdo tal y como fue publicado:

"Las palabras poseen uno o varios significados, pero también es necesario un contexto para que transmita sentido completo. En cualquier diccionario se pueden encontrar varias definiciones del significado de la palabra DOGMA, pero ninguna dentro del contexto cinematográfico. Desde la primavera de 1995 se encuentra en boca de diversos críticos y aficionados al Séptimo Arte, cuando un grupo de cineastas daneses mantuvieron una reunión en Copenhague en busca de un cine diferente al individualista. Redactan un manifiesto que contiene, entre otras ideas, diez principios denominados VOTO DE CASTIDAD. No importa quién realiza la película, lo importante es el contenido que se muestra en ella, y su identidad es mostrar la realidad contra la ilusión.
Lars Von Trier con Los idiotas y Thomas Vinterberg con Celebración se presentan como el estandarte de un colectivo prácticamente desconocido ante un público acostumbrado a un producto algo más convencional.

Más tarde, el mismo Lars Von Trier dirige Dogville con Nicole Kidman y demuestra que en el mundo del cine todo es compatible en su justa medida.
Directores como Kragh-Jacobsen (Mifune), Kristian Levring (El rey está vivo) y Lone Scherfig (Italiano para principiantes) entre otros, se apuntan al desafío de cambiar lo que, en teoría, se muestra perfecto ante los ojos del público mayoritario y conformista.
A partir de este concepto, programan debates en los medios de comunicación que enfrentan a seguidores de esta tendencia con los defensores del cine clásico de toda la vida. El contraste salta a la vista, ya que se podría decir que en el Dogma no hay nada preparado con antelación, es decir, guión técnico y producción, pero es falso. Esta variación requiere un equipo material y humano tan complicado como cualquier otra película, tan solo que se busca la naturalidad como si se tratara de la vida misma, y esto puede confundir al espectador con el concepto de espontaneidad.

Si se compara el clásico Casablanca con el dogma Celebración, hay contenido para realizar una extensa tesis doctoral. Desde un punto de vista técnico, la diferencia es notable debido a la disciplina de la primera, cuidando cada plano en un intento de alcanzar la perfección a la que se acerca, en contraposición al aparente desorden que se muestra en unos anárquicos planos logrados con cámara en mano, o escondida en un rincón de la sala donde se rueda la mayor parte del film.
El debate se cierne al comprobar que las películas que se identifican con el manifiesto no cumplen con todos y cada uno de sus mandamientos. Por ejemplo; el primero exige escenarios naturales sin introducir elementos nuevos en escena, y que todo el rodaje se realice en exteriores. La mayor parte de estas películas tienen secuencias grabadas en interiores. El noveno dice que el formato de grabación tiene que ser en 35 milímetros. Más de un director no tuvo problema en grabar su trabajo en digital. Los demás principios tratan la prohibición de filtros y trucajes, sonido directo y sin música, prohibición de cambios temporales y geográficos, la película debe ser en color, sin iluminación especial, grabación con cámara en mano, la trama se basa en historias cotidianas del día a día, prohibiendo las películas de género, y para terminar el nombre del director no puede aparecer en los créditos finales.

La razón de esta última la tendrían que desvelar los cineastas que firman esta especie de tratado que se cae por su propio peso, al comprobar que la idea de libertad cinematográfica choca con tanta prohibición y regla. El cine que se realiza desde finales del siglo diecinueve con Melies hasta las últimas producciones independientes, se basan en un guión literario que se convierte en técnico mediante la correcta utilización del lenguaje cinematográfico, eso sí, adaptado al estilo propio de cada director, convirtiéndose en obra de arte. No existe una constitución que dicte como se debe pintar un cuadro, o escribir una novela. Los métodos, las lecciones son conocimientos teóricos que se aprenden y se llevan a la práctica de forma original y con total libertad. Cualquier otro concepto que dicte una única vía para crear una obra de arte debería ser ignorado. Probablemente se trate de un reclamo publicitario para llamar la atención de aquel público aburrido de las directrices marcadas por el Imperio Hollywood.

En conclusión, grandes directores con técnicas peculiares y excelentes películas aptas para un público deseoso de buen cine. Lo demás sobra. El marketing debe permanecer separado del arte a una distancia prudente".


Todo ésto viene a cuento del último estreno de Lars Von Trier, "Melancolía". En un principio parece como si el argumento hubiera sido impuesto o encargado a este autor, nada tiene que ver con la temática ni con el estilo al que nos tiene acostumbrados. Por otro lado, continúa realizando una "contrapromoción" donde se tira piedras contra su propio tejado, dejando claro que su película le parece aburrida. Denota que su currículum ya lo tiene bien ganado y que no necesita nada más, que hace cine porque es su profesión. Por ello, me quedo de su filmografía con las siguientes obras de arte:

- ROMPIENDO LAS OLAS (1997) con Emily Watson, Stellan Skarsgard, Katrin Cartlidge.
- LOS IDIOTAS (1998) con Bodil Jorgensen, Jens Albinus, Anne Louise Hassing.
- BAILAR EN LA OSCURIDAD (2000) con Bjork, Catherine Deneuve, David Morse.
- DOGVILLE (2003) con Nicole Kidman, Paul Bettany, Lauren Bacall.

lunes, 5 de diciembre de 2011

208. SMOKE

No comprendo el placer de ir por ahí soltando humo, como una chimenea, en los tiempos que corren, donde uno pilla un resfriado cuando menos se lo espera, con lo bien que se está en un bar, calentito y respirando aire puro.

Solamente en dos ocasiones he envidiado el momento de un fumador. Una cuando se da un descanso en el trabajo, clase, estudio, y la peña sale a la calle a echar un pitillo. En ese instante el no fumador se encuentra fuera de juego, ni con una piruleta se integra en dicho grupo sectario y fugaz. La otra aparece cuando se intuye en cualquier fumador solitario, mientras observa el infinito, que el humo lo ha sacado de este mundo para darle un respiro de cinco minutos, después de un periodo intenso de habitual y constante estrés.

Pero no es suficiente atractivo para echarse al vicio. El problema real aparece cuando uno se sumerge en un mar de películas clásicas, en blanco, negro y gris del humo. Un cine donde extraño era el guión donde no aparecía un personaje con un pitillo o un puro habanero. Tampoco hay que irse tan lejos para ver cine donde el humo es prácticamente el máximo protagonista.

Desde este rincón destaco SMOKE (1995), porque ayer mismo tuve tiempo de volver a verla con mayor detenimiento, con esa mirada más analítica de una segunda vista. Dirigida por Wayne Wang y escrita por Paul Auster, entremezcla la historia de tres personajes principales cruzados en todo momento y con un estanco como punto de referencia. El humo se transforma en estilo y eje de la película. Aunque desde el punto de vista técnico deja mucho que desear, la historia mantiene puntos bastante atractivos y una narración digna del escritor que la acredita.


Tampoco podría olvidarme del queridísimo Jim Jarmusch y de aquella maravilla de gaps que reunió en una cinta de larga duración que tituló COFFEE AND CIGARETTES (2003). Proviene de un cortometraje del mismo autor y escrito por Roberto Benigni, ganador de una Palma de Oro. Un trabajo repleto de estrellas del Cine y del Rock que le da un valor incalculable. Todos los cortos dejan historias diferentes unas de otras, pero el director las une mediante una escala de grises, siempre en contraste del humo blanco que espiran los protagonista. Otra característica común es que todos los personajes fuman y toman una tacita de café.


Películas que han quedado en la historia del cine y que nos recordarán momentos donde echar un pitillo tenía un significado social, de reflexión e incluso interesante.

jueves, 1 de diciembre de 2011

207. DESCONEXIÓN VIRTUAL

De nuevo con vosotros...no sentó nada mal una desconexión. Quedarse sin Internet durante un tiempo. Se echa de menos escribir por estos lares de vez en cuando pero se descansa de una comunicación basada en el bombardeo de mensajes, algunos interesantes, y sobre todo en gran cantidad de publicidad que no se le hace el más mínimo caso pero que al menos no contamina y ahorra el viaje hasta la papelera.

La mensajería es cómoda, rápida comparada con el cartero, eficaz, constante y cansina.

Viene bien olvidarse por un rato de la pantalla y del teclado. 

martes, 15 de noviembre de 2011

206. TIEMPO DE NUEVOS PROYECTOS

La mente no deja de generar ideas fugaces, momentos óptimos que podrían convertirse en futuros proyectos. La mayoría de las veces permanecen en el olvido, en un recorte de papel, en el rincón de un cajón con varias capas de polvo.

Todos tenemos esta potencial habilidad, pero tan sólo unos cuantos han sido picados por el gusanillo de la creación, extraña enfermedad que a menudo no sirve para ganarse la vida, ni para tener un reconocimiento apenas buscado, pero sí es realmente válido para sobrevivir por medio de la ilusión de crear, de que algo tuyo quede en el espacio-tiempo y de llevarlo a cabo con aquellas personas que también lo sienten y lo disfrutan.



Un proyecto, sea de la temática y vertiente que sea, siempre es un placer aunque también reporte dolores de cabeza, preocupaciones por si finalmente saldrá adelante y con cantidad de tiempo dedicado. Rara vez cuando se ha terminado se echa la vista atrás, no se olvida porque el resquicio de la experiencia deja una imborrable huella, pero en ese instante solo se piensa en el siguiente y en  recuperar esa experiencia con otra nueva historia, aunque con parecido sonido de claqueta,.

sábado, 12 de noviembre de 2011

jueves, 10 de noviembre de 2011

204. ESTRENOS DESAPERCIBIDOS

Nos guste o no, los medios de comunicación son los que mandan y si la información no llega al paisano es como si no existiera. Sucede en todos los ámbitos y también afecta a la cultura.

Hay trabajos que incluso después de llegar a las librerías, a las tiendas de discos o a más de una sala comercial, permanecen en un rincón para toda la eternidad, o  a lo sumo descienden al subsuelo donde una alternativa a lo comercial sobrevive de la mejor manera posible. El problema es que a menudo cuesta hacerse con alguno de ellos porque corren el riesgo de ser descatalogados y  puede que desaparecezcan de la faz de la tierra. Solamente quedaría la opción de que  alguno de estos afortunados coleccionistas fuera tan amable como para subir una copia al espacio virtual y de compartirlo con el resto. De esta manera no quedaría en el mayor de los olvidos, no se merece la suerte y la condena que el destino le ha deparado, cuando realmente su calidad suele superar a los que se regodean de las grandes masas, protegidos de una industria que estudia lo que al pueblo le gusta, o mejor dicho deciden qué es lo que al pueblo le tiene que gustar, a modo de imposición y haciéndoles creer que son ellos los que eligen sus gustos.


Me encantaría que esta teoría no le sucediera a VERBO, de Eduardo Chapero Jackson. Una película que todavía no he visto y que por ello no me atreveré a comentar con relación a su contenido, pero a la que de antemano defiendo por la brillante trayectoria que su director ha llevado en el mundo del cortometraje. 

La trilogía A CONTRALUZ; "Contracuerpo", "alumbramiento" y "The end" que se podría interpretar como un mediometraje y con un estilo realmente especial. Una joya que ha sido llevada a la gran pantalla como si fuera una largo. Ya podrían aprender más de un industrial de la materia, que un conjunto de cortos equivalen en duración a un largometraje y que también podrían llenar las salas.


domingo, 6 de noviembre de 2011

203. TELEBUCLE

Está clarísimo que la televisión ya no hay quien la vea. Se salva lo que se salva y todos sabemos qué cadenas deberían ser desintonizadas de nuestro receptor para nuestro bien y el de nuestros hijos.


El problema es el de siempre y se presenta cuando uno quiere evadirse de la rutina diaria y no tiene ni ganas de entrar en Internet para ver un capítulo de su serie favorita o un programa a la carta ( por suerte, tal y como será la televisión del futuro muy cercano). Es justo entonces cuando se intenta una vez más tener fe absoluta en el mando y en ese palabro que tiene que ver con pasar los canales rápidamente, sin apenas encontrar algo que mantenga la mínima calidad en pantalla ni un minuto.


Y así sucede, hay poco que merezca la pena,  si acaso aquellas cadenas secundarias que se dedican a pasar, en bucle,  una y otra vez series anticuadas que fueron éxitos en su momento y que ahora quedan en el olvido,  que incluso algunas transmiten vergüenza ajena y sin embargo, todavía mantienen la empatía del espectador. Friends todavía se presenta como  una excepción entre tantas otras. Parece que no pasa de moda y que no llega a cansar al menos que cada capítulo se haya visto del orden de la decena.

jueves, 3 de noviembre de 2011

202. ANTIHÉROE

...Eladio trabaja todo el día como un cabrón, llega a casa y se encuentra la casa vacía, ni un chucho fiel le espera sobre el felpudo del recibidor. Aunque da verdadera lástima a sus vecinos, se siente afortunado del respeto que le tienen en el trabajo, donde tras casi veinte años ya es Vice. Una empresa por la cual lo ha dado todo y ha dejado más horas de las que debería...

American Splendor: estereotipo del Antihéroe.